Entrevistamos a la profesora de la Escuela de Arquitectura de la ULPGC, Noemí Tejera Mujica, sobre el club de lectura Entre líneas:

Planta y Alzado: ¿Cómo surgió la idea de participar en Entre líneas?

Noemí Tejera: En realidad, si hablamos de idea, habría que atribuírsela al propio alumnado, que es quien decide qué profesora o profesor se ha de encargar de proponer y dinamizar una lectura. Ya estaba al tanto del proyecto y albergaba la ilusión de participar en él. Con sorpresa y alegría he de decir que al final no me hicieron esperar demasiado.

PA: ¿Qué supone para ti, como lectora, arquitecta y profesora, moderar el club en su segunda lectura?

NT: Sobre todo, toca celebrar el nacimiento de una idea de este tipo, y estoy encantada de sumarme a cualquier acción que podamos llevar a cabo para afianzar su rumbo y garantizar su continuidad. Confío en que se vayan sumando miembros al Club y animo a cualquier estudiante -incluso a aquellos sin un hábito de lectura especialmente entrenado- a que forme parte de esta ventana a la reflexión, a la construcción de un pensamiento crítico, al diálogo y al intercambio de ideas.

PA: ¿Cómo ves la respuesta del alumnado ante esta iniciativa?

NT: Es realmente inspiradora la respuesta que se obtiene por parte del alumnado. Las personas participantes del club son conscientes de que están en una actividad que enriquece su experiencia académica, y como tal abordan su participación en la misma. Su implicación empieza desde el mismo momento en que les llega la lectura propuesta y se prolonga hasta que días más tarde tiene lugar la sesión de debate. Dicha sesión, aunque pueda ser vista como la actividad principal del club, no deja de ser sino la culminación de un proceso continuo en el que todas y todos se sienten parte.

PA: ¿Por qué elegiste la obra de Franceso Careri “El andar como práctica estética”?

NT: No fue sencilla la elección, máxime cuando estamos aún en los primeros pasos del Club y es sencillo hacer una lista extensa con libros que te parece que tienen que entrar cuanto antes en este estimulante proceso. Finalmente me acabé decantando por la obra de Careri por la vigencia de sus planteamientos, y por lo que puede significar incorporar estas reflexiones al contexto académico, especialmente al alumnado de arquitectura. El andar como práctica estética, como reza el título del libro, ha de formar parte de nuestra forma de mirar lo que nos rodea.

PA: Imagino que tendrías otras lecturas como opciones ¿qué otro título recomendarías a los lectores del club?

NT: La disolución de la arquitectura de Yona Friedman, La invención de lo cotidiano de Michel Certeau, Del caminar sobre hielo de Werner Herzog, Homo Ludens de Johan Huizinga, Víctimas de John Hejduk, Especies de Espacio de George Perec, Slow Manifesto de Lebbeus Woods..etc

PA: Conociendo las características de Entre líneas que ha nacido en una Escuela de Arquitectura, ¿Qué tiene que tener una obra para formar parte y ser leída en este club?

NT: Creo que hay infinitas maneras de entender que un libro puede formar parte de Entre líneas. Aunque hay multitud de obras que se han ganado un puesto indiscutible entre las lecturas obligadas para cualquier persona con pasión por la arquitectura, de igual forma se me ocurren muchos otros libros no necesariamente vinculados al ámbito arquitectónico, que encierran lenguajes, miradas y sensibilidades que considero igualmente esenciales en mi formación. Lo ideal será que el propio alumnado, y por supuesto las propuestas que vayan dejando sucesivas profesoras y profesores, quienes acaben conformando el tipo de perfil literario que caracterice al club.

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